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Talento, Liderazgo y Fortaleza

¿Haces todos los días lo que más te gusta y mejor sabes hacer?
Lo más probable es que no, con demasiada frecuencia dejamos de lados nuestros talentos en pos de otras prioridades que creemos más importantes, desde que nacemos hasta que morimos dedicamos más tiempo a la fijación de nuestros defectos o puntos débiles que al desarrollo de nuestros talentos o puntos fuertes.

Personalidad e inteligencia
Algunas personas son buenos deportistas otros buenos músicos, cocineros, matemáticos, bailarines, dibujantes, jardineros, diseñadores, periodistas, peluqueros, actores, escritores, pintores, constructores, vendedores, etc.
Todos tenemos algunos “talentos” que nos destaca del resto, muchos creen que existe “talentos naturales”, que nacemos con ellos, pero realmente ese “ingrediente natural” es solo un porcentaje de nuestros talentos y es la personalidad, el otro porcentaje es la “inteligencia”, porque los talentos están formados en gran parte por la personalidad y la inteligencia.
Una personalidad activa es la base del deportista, militar o bailarín, una personalidad sedentaria es la base del escritor, abogado o pintor, y por supuesto el grado de inteligencia marcara la diferencia.
La investigación de la personalidad revela que los talentos son más inestables cuando somos niños, pero cuando nos convertimos en adultos, son consistentes, por ejemplo los talentos prevalentes en un adulto joven, con toda probabilidad, se destacaran más tarde en la vida, sin embargo, esto no quiere decir que los talentos no cambiaran durante el curso de la vida, seguramente van a modificarse o acentuarse en algunos aspectos.

Experiencia
Sin embargo, a medida que su vida avanza, aparece el tercer ingrediente que forma el talento, la experiencia, porque la personalidad y la inteligencia se alimentan de la experiencia.
Los valores de todos los seres humanos, que son la brújula donde se centra la vida, apuntan a lugares diferentes a los 20 años y a los 60 años de edad, inclusive la conciencia se profundizará a medida que envejece, perdiendo los talentos menores y desarrollando los talentos mayores.
La experiencia modifica esos talentos, pero es poco probable que cambien de manera significativa a lo largo de su vida, pero si una persona cambia su enfoque y adquiere nuevas habilidades y conocimientos puede aprovechar de sus mayores talentos de formas diferentes, acrecentando sus fortalezas.

Fortaleza
La fortaleza es la capacidad para desarrollar los talentos a su máxima potencia, es decir, lograr llegar a donde otros no se atrevieron… por ejemplo un campeón olímpico tiene los mismos talentos que sus contrincantes pero el solo tuvo las fortalezas para triunfar, lo mismo pasa con un médico, un cocinero, un ingeniero o un bailarín.
Cuando las personas son jóvenes, naturalmente tienen patrones de pensamiento, sentimiento y comportamiento que aplican de manera productiva, tienen personalidad e inteligencia para desarrollar sus talentos, el estudio y el trabajo le darán conocimientos o sea experiencia, que acrecentara sus talentos, porque la experiencia les dará habilidades, pero deberán combinan todo esto para crear sus fortalezas.

Talento y Fortaleza
La clave para la construcción de una fortaleza estable es identificar sus talentos dominantes, luego complementarlos mediante la adquisición de conocimientos y habilidades pertinentes a la actividad. Por ejemplo, un vendedor puede aprender las características de los productos (conocimiento), puede entrenarse ante las posibles preguntas de los clientes (habilidad), incluso debe estudiar para hacer la venta (practicar), pero nadie le podrá enseñar a ser simpático, arrollador y seductor, para lograr cerrar la venta, estos rasgos de la personalidad de un vendedor son innatos y es parte de su “talento natural”.
La clave para construir una fortaleza exitosa es identificar los talentos dominantes, y complementarlos con conocimientos, habilidades y práctica.
La personalidad, inteligencia y experiencia sostienen los talentos de cada persona, demostrando cual es la habilidad en donde cada uno es bueno, pero sin el trabajo duro el talento solo no es suficiente, así mismo sin el talento suficiente mucho trabajo duro no llevara a ningún lado.

Liderazgo y Fortaleza
El desarrollo de un liderazgo en base al talento en cualquier actividad, requiere de la fortaleza o patrones recurrentes de pensamiento, sentimiento y comportamiento que deben aplicarse de manera productiva, donde el conocimiento y la habilidad son componentes claves.
Ser el líder es por sobre todo ser el más talentoso, es poseer la fortaleza necesaria para avanzar por delante de los demás, ser practico y creativo, y esto no es algo “innato’, no es algo que viene en los “genes”…
Para ser un líder talentoso debe identificar su personalidad e inteligencia, desarrollar su experiencia (conocimiento, habilidad y práctica) y por sobre todo crear las fortalezas necesarias que van más allá…
Un líder talentoso no se conforma con encontrar el camino que otros marcaron…
Un líder talentoso crea su propio camino para que otros lo sigan…
Hasta la próxima…

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