Se abre camino en EU

La siembra que Daniel Corral inició a principios del año pasado, rindió frutos más pronto de lo que se esperaba el gimnasta mexicano.

Luego de convertirse en el máximo ganador de medallas en la Olimpiada Nacional 2008 (7 oros), el oriundo de Ensenada, Baja California, recibió la invitación para integrarse al equipo de la Universidad de Michigan, una de las de mayor prestigio en gimnasia.

“En Michigan tienen instalaciones adecuadas. Quiero estudiar Ingeniería Biomédica y además tendré la oportunidad de seguir entrenando por que mi sueño es llegar a los Juegos Olímpicos de Londres 2012”, destacó.

A partir de febrero, el deportista de 18 años ingresará a las filas de los Wolverines, equipo que ocupa la sexta posición nacional en Estados Unidos y la cuarta dentro de la Conferencia Big Ten(Los 10 Grandes).

Y aunque hasta el momento ninguno de los ocho gimnastas que han enviado a Juegos Olímpicos ha logrado cosechar una medalla, el nivel de su equipo es ascendente y con una buena historia de logros en la NCAA.

“No sé demasiado sobre el programa pero es de los mejores que hay. Tienen entrenadores muy bien preparados que se encargan de sacar tus mejores cualidades. No dudé ni un minuto en aceptar la oferta”, comentó.

Aseguró también que no pasa por su mente competir por otro país que no sea México, pese a que buscará concretar el sueño americano.

“Agradezco la oportunidad que tengo pero antes que nada siempre competiré por mi país y lo que consiga mejorar será en beneficio al equipo mexicano. Mis bases las formé en México y eso siempre será lo más importante, no perder tu identidad y tener los pies muy firmes”.

Desde pequeño era inquieto. La energía que Daniel emanaba todos los días de rincón a rincón ante la impotencia de su madre quien poco podía hacer para contenerlo.

Había que buscar un remedio.

“Lo recuerdo muy bien. Hacía muchas travesuras en mi casa y mi mamá decidió meterme a la gimnasia para controlar mi hiperactividad”, rememora.

A sus escasos tres años, el oriundo de Ensenada, Baja California, resultó ser un excelente alumno.

“En ese entonces estar colgado de unas barras o hacer ejercicios en el piso era muy divertido para mí. Al principio lo tomé sólo como un juego que me hacía llegar exhausto a mi casa y en el que agotaba mis energías”.

Pero el juego pronto se convirtió en una pasión. “De esas que te hacen levantarte todos los días a las 5 de la mañana para entrenar, de las que ocupan tus planes y dejan poco tiempo para tus demás actividades”, describe.

Su camino comenzó a delinearse aún más cuando conoció a Óscar Aguirre Jalil, su actual entrenador.

La química fue inmediata y se reflejó en los resultados pues en la Olimpiada Nacional 2006 obtuvo siete medallas. De ahí se abrió su oportunidad académica y deportiva en Estados Unidos, muy al norte, en Michigan.

“La Olimpiada Nacional es un gran escaparate y creo que si logras destacar ante tanta competencia, seguramente tienes cualidades para pensar en algo más grande, como ser seleccionado nacional”.

Tanto como el búlgaro Jordan Jovtchev, medallista olímpico de quien Daniel aprendió viendo la televisión y que ha dado varias clínicas en el campus de su futura Universidad.

“Él fue un gimnasta de primera categoría, participó en cinco Juegos Olímpicos y a pesar de su edad, siempre se mantuvo dentro de los mejores”.

En 15 años de trayectoria, Daniel ha tenido la oportunidad de hablar ante dos presidentes de México. Primero ante Vicente Fox y después ante Felipe Calderón cuando se reconoció a lo mejor de la Olimpiada Nacional 2008.

Ahora se prepara para un intenso 2009. La aventura en la Universidad de Michigan está muy cerca.

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