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Rumores, ¿reacción en cadena?

Ma. Evangelina Saucedo F.

Enmarañarse en una cadena de rumores es muy sencillo, basta compartir con otros, aquella información tentadora que no tiene bases reales sobre ciertos detalles, que se refieren a alguna persona. Al expandirse, suelen estar acompañados por un llamativo cuchicheo, precedido por la clásica frase que como imán atrae la atención: “Dicen que…”. Así, indiscretos, positivos o negativos, corren de boca en boca e inician su camino tan rápido como la pólvora. El peligro es que pueden estallar

La doctora Guillermina Baena, catedrática de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirma: “El rumor puede servir para generar falsas realidades con algún fin específico, incluso puede iniciar como un juego. Sin embargo, cuando se realizan comentarios negativos reiteradamente y son dirigidos hacia un individuo en particular, se convierten en una forma de violencia”.

La palabra rumor, proviene de la voz latina rumor, que significa “voz que corre entre público”, o “ruido confuso de voces”. Esto se refiere a la falta de claridad en dicha información. Así que, cuando se le otorga credibilidad al asunto y se propaga, puede cruzarse el límite de la prudencia. Algo, que resulta mucho más común de lo que se cree.

En su carácter negativo, esta información que es un tipo de afirmación encubierta, puede ocasionar daños, debido a que crea incertidumbre y una estela de diversos matices al referirse a una persona o sus actos. Así, que no debe sorprenderte saber, que en el fondo, también revela un prejuicio o juicio de valor negativo, por lo que el afectado, se convierte en víctima.

Debido a que una de las características del rumor es su origen aparentemente incierto, pueden ocultarse ciertos propósitos no muy sensatos. Y es que desde el anonimato, parece que la responsabilidad se diluye; sin embargo, no te dejes engañar. El hecho es que propagar comentarios sin fundamento, puede generar preocupación, desbaratar la reputación de alguien y lastimar su dignidad.

¿Cómo se puede saber cuando nos utilizan para dañar a otra persona?, la especialista recomienda que al escuchar, se preste especial atención, para detectar cuándo no hay lógica en lo que comentan. Sugiere, reflexionar sobre esta información, y usar la prudencia y el buen juicio cuando se expresen comentarios de otros.

Reflexiona antes de continuar alimentando una cadena de información y actúa con discreción sobre aquello que repites, pues los efectos que esto puede tener, son también tu responsabilidad.

La prudencia al conversar, previene contra el agobio y la pena que puede ocasionar el exponer a cualquier persona, al hablar de más. Procede con sensatez y cautela ante lo que escuchas, actúa con moderación y frena la cadena de rumores. Tú puedes generar un ambiente positivo al cuidar tus palabras, evita el uso de comentarios hirientes o mordaces, en su lugar reconoce las cualidades y virtudes que existen en la persona de quien te expresas. Que de tu boca salgan sólo palabras positivas y a favor de los demás.

“Periodismo con valor”.

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