Nicaragua Expulsa del País a las Monjas de la  Orden de la Madre Teresa

Nicaragua Expulsa del País a las Monjas de la Orden de la Madre Teresa

Nicaragua Expels from the Country the Nuns of the Order of Mother Teresa

Las monjas de la orden Misioneras de la Caridad, fundada por la Madre Teresa de Calcuta, abandonaron Nicaragua después de que el gobierno de Daniel Ortega cerrara su asociación junto con otras organizaciones benéficas y civiles.
Las monjas fueron escoltadas por la policía hasta la frontera y cruzaron a pie a la vecina Costa Rica después de ser obligadas a disolver la agrupación y cerrar sus obras benéficas.
Su organización es una de las últimas que han sido clausuradas en el marco de la ofensiva del presidente Daniel Ortega contra sus opositores.
La Iglesia católica ha denunciado abiertamente las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua.

Expulsadas
Los medios de comunicación locales señalaron que 18 monjas de las Misioneras de la Caridad fueron conducidas a la frontera en un autobús escoltado por funcionarios de migración y agentes de policía.
El 28 de junio, el parlamento nicaragüense, en el que son mayoría los miembros del partido sandinista del presidente Ortega, les retiró la personalidad jurídica.
Las Misioneras de la Caridad, creada el 16 de agosto de 1988 durante el primer gobierno sandinista (1979-1990) tras una visita a Nicaragua de la madre Teresa de Calcuta, mantenía una guardería, un hogar para niñas víctimas de abusos o abandonadas y un asilo de ancianos, que comenzaron a cerrar desde el pasado 15 de junio.
Un departamento gubernamental que supervisa a las organizaciones no gubernamentales las acusó de “no cumplir sus obligaciones” de declarar la procedencia de sus fondos.
Más de 200 organizaciones han sido clausuradas en Nicaragua desde 2018 por presunto incumplimiento de las nuevas y estrictas leyes de financiación.
Entre las clausuradas se encuentra la reconocida Academia Nicaragüense de la Lengua, así como una organización médica benéfica que ofrecía cirugías para niños con paladar hendido.
Estas organizaciones ilegalizadas por el Ejecutivo nicaragüense se engloban dentro de las medidas promovidas desde diciembre de 2018, ocho meses después de que estallara una revuelta popular -originada por unas controvertidas reformas a la seguridad social- calificada como intento de golpe de Estado por Ortega.
La tensión entre el gobierno de Daniel Ortega y la Iglesia católica ha sido elevada desde que el clero refugió a estudiantes que protestaban contra el presidente nicaragüense durante una ola de protestas antigubernamentales en 2018.
En 2019, Silvio Báez, uno de los obispos más críticos con el gobierno de Ortega, abandonó el país tras recibir varias amenazas de muerte.
Y más recientemente, en marzo, el gobierno expulsó al Nuncio Apostólico -el equivalente de la Iglesia Católica a un embajador- en una decisión que el Vaticano calificó de “medida unilateral injustificada”.
El propio presidente Ortega ha acusado al clero católico de ser “golpista” y lo ha calificado de “diablo con sotana”.
El presidente, de 76 años, se encuentra en su cuarto mandato consecutivo tras ganar las elecciones presidenciales de 2021, ampliamente denunciadas como una farsa.

 

The nuns of the Missionaries of Charity order, founded by Mother Teresa of Calcutta, left Nicaragua after the government of Daniel Ortega closed their association along with other charitable and civil organizations.
The nuns were escorted by police to the border and crossed on foot into neighboring Costa Rica after being forced to disband the group and close their charities.
His organization is one of the last to have been closed down in the framework of President Daniel Ortega’s offensive against his opponents.
The Catholic Church has openly denounced human rights violations in Nicaragua.

Expelled
Local media reported that 18 nuns from the Missionaries of Charity were driven to the border in a bus escorted by migration officials and police officers.
On June 28, the Nicaraguan parliament, in which the majority are members of President Ortega’s Sandinista party, withdrew their legal personality.
The Missionaries of Charity, created on August 16, 1988 during the first Sandinista government (1979-1990) after a visit to Nicaragua by Mother Teresa of Calcutta, maintained a nursery, a home for abused or abandoned girls, and a nursing home, which began to close on June 15.
A government department that oversees non-governmental organizations accused them of “failing to meet their obligations” to declare the source of their funds.
More than 200 organizations have been closed in Nicaragua since 2018 for alleged breaches of strict new funding laws.
Among those closed is the renowned Nicaraguan Academy of Language, as well as a medical charity that offered surgeries for children with cleft palates.
These organizations banned by the Nicaraguan Executive are included in the measures promoted since December 2018, eight months after a popular revolt broke out – caused by controversial social security reforms – described as an attempted coup by Ortega.
Tension between the government of Daniel Ortega and the Catholic Church has been high since the clergy sheltered students protesting against the Nicaraguan president during a wave of anti-government protests in 2018.
In 2019, Silvio Báez, one of the bishops most critical of the Ortega government, left the country after receiving several death threats.
And most recently, in March, the government expelled the Apostolic Nuncio – the Catholic Church’s equivalent of an ambassador – in a decision the Vatican called an “unjustified unilateral move.”
President Ortega himself has accused the Catholic clergy of being a “coup plotter” and has described it as a “devil in a cassock.”
The 76-year-old president is in his fourth consecutive term after winning the 2021 presidential election, widely denounced as a farce.

 

 

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