<!--:es-->Las Promesas para el 2016<!--:-->

Las Promesas para el 2016

Hace un tiempo me encontré con un amigo a quien no veía hace veinte años. Después de los abrazos, me dijo: “La verdad es que estás bárbaro, ¡no cambiaste nada!”.
Evidentemente, él no estaba igual, ya que al menos le fallaba la vista. Pero esta frase en lugar de alegrarme me entristeció, porque me imagine presentándome ante el Creador, lo ideal sería que Dios me mire y me diga: “La verdad es que estás bárbaro, ¡cambiaste un montón!”.
La realidad es que vinimos a este mundo a aprender, a tener vivencias nuevas, a subir todos los días un peldaño en la escalera de la vida, y eso es cambiar, si no lo hacemos es porque nos estancamos. El problema que tenemos es que, en general, pretendemos modificar a los demás, sin darnos cuenta de que a duras penas, tan sólo podemos hacerlo con nosotros mismos.
Deberíamos tener colgado en nuestras casas y trabajos el cartel que existe en los bancos “Revise el cambio antes de irse”. Porque bien vale la pena revisar lo que hacemos con nuestros cambios, y lo que dejamos de cambiar por no animarnos. Partamos de un aspecto muy importante que deberás tener en cuenta, si en verdad quieres gozar de una vida exitosa en todos los sentidos, el punto de partida es que tú, y solo tú, tienes el control y el poder de cambiar tú futuro. Lo que estás viviendo y experimentando hoy, es el resultado de tus decisiones pasadas, de tus acciones mentales y físicas de ayer, tú eres y serás el único responsable de tu éxito o tu fracaso.

Finaliza el año 2015…
¿Qué quieres que pase
con tu vida en el 2016?
¿Qué es lo que quieres experimentar y en qué tipo de persona te gustaría convertirte?
¿Qué éxitos personales y/o profesionales te gustaría cosechar?
¿Como sería terminar
un 2016 excelente para ti?

No hay misterios
Dios te va a ayudar, pero eres tu quien hará uso del libre albedrío que Dios te dio. Si hoy estás experimentando un éxito rotundo y una satisfacción plena, es gracias a ti, y si por el contrario, te sientes fracasado y frustrado porque no has conseguido lo que querías, si te sientes vacío e insatisfecho por el lugar en el que te encuentras hoy, no deberías culpar a los políticos que te gobiernan, ni señalar con un dedo al manager o jefes que te dirigen, ni siquiera a Dios, tampoco es culpa de los astrólogos, adivinos o curanderos a los que has consultado, ni de los asesores, profesionales y expertos que te han guiado, ni mucho menos es responsabilidad de tus familiares o amigos, ni tampoco de tus enemigos, ni de la mala suerte… Acéptalo… es tu única responsabilidad.
Si quieres aceptar esta idea, y créeme que te convendría hacerlo, y asumes que tu eres responsable del lugar y situación en la que te encuentras hoy, eres también, el responsable de lo que pasará con tu vida mañana…

Cambiar es el objetivo
Define qué es lo que quieres que pase con tu vida y ve a por ello.
Apártate de esa “peligrosa, falsa y mediocre comodidad” que se enmascara en el mal hábito de seguir haciendo lo mismo, aunque no te satisfaga. El viejo refrán de que “más vale malo conocido que bueno por conocer”, no funciona, y muchísimo menos si se trata de tu vida, y del escaso tiempo que tienes para vivirla y cumplir tu misión. Es importantísimo que tengas una visión lo más clara y amplia posible, de lo que verdaderamente te gustaría que pasase con tu vida y que tuvieses la certeza de que eso que has elegido, te colmará de verdadera satisfacción personal.
Establece metas que te permitan experimentar la sensación de estar en buen camino; define cuáles son los indicadores que cada día, semana y mes te deberían indicar… “Sigue así que vas bien”.
Piensa que cada meta, no es más que un camino para que puedas experimentar lo que más valoras en tu vida: Libertad, crecimiento, salud, amor, religión, pareja, familia, hijos, padres, amistad, educación, trabajo, profesión, naturaleza, aventuras, paz, diversión, etc… Recuerda que el objetivo es cambiar para mejor, y para ello debes dar el primer paso, no hay nada de malo en establecer metas y no alcanzarlas… lo verdaderamente importante y enriquecedor, es todo lo que ocurre a lo largo del camino… la “verdadera desgracia y frustración”, no consiste en no alcanzar las metas que te hayas propuesto, lo verdaderamente triste y dramático, es no tener metas que perseguir, o tener metas tan tímidas, por las que apenas valga la pena levantarse cada día.
Confía en ti, recuerda que las personas de éxito tienen las mismas veinticuatro horas diarias que tu, los mismos trescientos sesenta y cinco días por año que tu, respiran el mismo oxígeno que tu, viven en la mismo tiempo y planeta que tu, tienen un cerebro y una mente con el mismo potencial que tu, y están hechos del mismo material que tu.
La única diferencia es que ellos saben que quieren y están convencidos que merecen lo mejor y que pueden conseguirlo, que todo depende de ellos, de sus acciones mentales y físicas.
Piensa que en diciembre del 2016 deberás mirarte al espejo y decirte:
“La verdad es que estoy bárbaro,
¡cambie un montón!”.

¡¡¡ Feliz Año Nuevo !!!

Share