La Fuerza Emocional

Que haría usted para mejorar su condición física, bajar de peso y fortalecer sus músculos… seguro se esta imaginando en el gimnasio, en largas caminatas y controlando su dieta… entonces piense que, así como una forma de desarrollar la fuerza física es levantar pesas, una forma de desarrollar la fuerza emocional es enfrentar desafíos… los retos que enfrentamos en el trabajo o en casa con nuestra familia sirven para fortalecer nuestro carácter, aprender y crecer, como si fuéramos al gimnasio todos los días.

La magnitud, el tamaño, o el “peso” de estos retos son muy importantes, si la pesa es liviana, nuestra fuerza se desarrollará muy poco, si es muy pesada, podríamos lesionarnos en el intento, como en todas las cosas, la clave está en el equilibrio, las prácticas equilibradas, producen crecimientos equilibrados.

Le propongo una “gimnasia emocional”… imagine que usted está buscando un socio para su negocio o alguien que le ayude a desarrollarse como emprendedor o simplemente un amigo o una pareja sentimental… ahora siéntese en una silla frente a un espejo y mire al “posible” candidato… que ve… pregúntele sobre aquellas cosas que no resultaron bien en su vida, de los errores que cometió y de los graves problemas que enfrento… incluso que enumere sus errores mas graves… ahora piense si lo elegiría para ser su socio… lo más probable es que usted considere que esta persona no es la apropiada… lo que ocurre es que la mayoría de las personas se incomoda ante alguien que se cuestiona, duda, se arrepiente, admite una debilidad, o se reconoce vulnerable… todos esperan que las personas de éxito sean “fuertes”… si se sienten tristes, deben forzarse a sentirse animados… si se sienten culpables, deben mostrarse indiferentes… si están confundidos, deben parecer seguros… si enfrentan una crisis, deben minimizarla… si experimentaron un fracaso, deben dejarlo atrás… aquellas personas que viven un éxito tras otro y a quienes “la vida les sonríe”, nos dan la apariencia de ser más capaces… y queremos “contagiarnos” de su “formula mágica”… pero los magos no existen… son simples ilusionistas, que nos muestran la cara visible de la realidad, mientras hacen los verdaderos trucos a nuestras espaldas…

Si bien esta aparente “fortaleza” permite a una persona exitosa enfrentar grandes desafíos y resolver problemas difíciles, sus aparentes “debilidades” también son una señal de efectividad, porque para lograr un alto desempeño es importante conocer tanto sus fortalezas, como sus debilidades; es importante hablar y pensar acerca de sus limitaciones y admitir sus errores y fracasos, es importante ser muy conscientes de sus sentimientos y conductas y procurar aprender de estas experiencias… en especial de las negativas… las experiencias negativas tienen un gran impacto en todas las personas, pero particularmente en aquellas que saben “usarlas” para transformarlas en aprendizaje, debemos comprender que la adversidad, el fracaso, las crisis y los inconvenientes fortalecen el carácter y aportan valiosas habilidades, debemos aprender a reconocer las experiencias negativas y el aprendizaje que nos dejaron, esto nos preparara para comprender y apoyar a otras personas, para trasmitirles pasión por aquello que hacemos, para dar y recibir retroalimentación, para tolerar al estrés y para manejar los cambios.

Las experiencias negativas son variadas, y muchas veces imprevistas…

tener problemas económicos

enfrentar la muerte de un ser querido

perder momentáneamente la fe en Dios

sentir que su vida no tiene un rumbo claro

ser engañado, traicionado, o decepcionado

romper una relación con una persona querida

no ser elegido en un proceso de selección laboral

enfrentar una enfermedad o una incapacidad física

…. agregue a esta lista las que Usted considere que faltan…

Ahora bien, volviendo a la idea de la búsqueda de un “partner” en el espejo, en lugar de “desechar” a aquella persona por considerarla “poco exitosa”, permítale hablar de sus experiencias negativas e intente averiguar cuánto aprendió de ellas… pregúntele al “candidato” lo siguiente:

¿Mientras le ocurría ese problema, pudo alejarse de él y pensar tranquilamente?

¿Luego de vivir esa experiencia, reflexionó sobre ella?

¿La ubicó en un contexto más amplio?

¿Intentó encontrarle un significado?

¿Buscó los “Para Que” en lugar de los “Por Que”?

¿Reconoció su relación con lo sucedido?

¿Piensa que tuvo alguna responsabilidad?

¿Se arrepintió de algo?

¿Cree que pudo haber hecho algo que no hizo?

¿Esa experiencia, le motivó a replantearse cosas?

¿Le dejó alguna lección?

¿Hoy, se siente mejor preparado para enfrentar un reto similar en el futuro?

Estas preguntas le dan información mucho más valiosa sobre su “candidato”, porque cuando una persona enfrenta, reflexiona y extrae aprendizajes de sus experiencias negativas, es realmente cuando está preparada para los aspectos más difíciles de su vida, hablar de los logros y de los éxitos es mucho más fácil, a todos nos agrada escucharlos… pero eso no le dirá mucho acerca de su carácter, ni la capacidad de reflexión y aprendizaje… recuerde la primera regla del deporte: “el ganador festeja, el perdedor explica”.

Toda persona vive experiencias negativas en su vida, pero no todos las enfrentan del mismo modo, quienes atraviesan las adversidades con sus ojos, su mente y su corazón cerrados, atentan contra su propio desarrollo, en cambio, quienes las viven conscientemente y se abren a las lecciones que les dejan, incrementan las oportunidades de mejorar.

El secreto para disfrutar la vida está en vivir la tristeza, la ira o el miedo, sin apegos, sin asirse a ninguna de ellas, dejándolas que sigan su camino y en ningún momento permitiendo que las emociones se nos suban a la cabeza, cuando éste mecanismo de flexibilidad emocional se debilita, las emociones se mueven con mayor lentitud y acaban estancándose, es así que se van acumulando los miedos, el odio, los resentimientos, la tristeza y las preocupaciones, es el comienzo del estrés emocional, la emoción bloqueada genera un calor excesivo que de modo natural tenderá a ir hacia arriba confundiendo la actividad mental y obscureciendo el pensamiento, si ésta situación de exceso y bloqueo persiste durante meses desembocará en un proceso de somatización y aparecerán los primeros síntomas físicos: es así que el resentimiento afectará el sistema hepático, la ira al corazón, las preocupaciones al estómago, la tristeza a los pulmones y los miedos al riñón y a la vejiga.

La solución al estrés emocional debe comenzar frente al espejo, abriendo las puertas y ventanas de nuestros sentimientos, diciendo todo lo que pensamos, de nosotros y de nuestro entorno, de nuestros seres amados y nuestros seres odiados, haciendo un balance de deudores y acreedores emocionales, enojándonos y amigándonos con nuestro “partner” del espejo, para que la emoción estancada empiece de nuevo a moverse con flexibilidad, es la limpieza interior, una vez recuperado el movimiento continuo vendrá la quietud, la paz interior y comenzaremos a vaciar arriba, nuestro pecho oprimido y llenar abajo, es decir aprender a llevar el calor de los pensamientos y emociones a los pies a través del abdomen.

Por naturaleza hay personas más emotivas que otras y son éstas personas con menor fuerza emocional las más expuestas a padecer éste tipo de estrés en situaciones de mucha presión psicológica… la “gimnasia emocional” frente al espejo le desarrollara la “musculatura emocional” necesaria para resistir los embates de la vida diaria…

Hasta la proxima…

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