
“Estados Unidos Necesita Creación, No Destrucción; Cooperación, No Desprecio; Seguridad, No Anarquía; Sanidad, No Odio; Justicia, No Caos.”
“America Needs Creation, Not Destruction; Cooperation, Not Contempt; Security, Not Anarchy; Healing, Not Hatred; Justice, Not Chaos.”
El lunes 1ero de junio, una vez más, el presidente Trump se dirigió a la nación en el Jardín de las Rosas a la luz de las recientes protestas que se han vuelto violentas en varios Estados, debido a la infiltración de grupos agitadores. Aquí está su discurso completo:
“Mis conciudadanos: Mi primer y más alto deber como Presidente es defender a nuestro gran país y al pueblo estadounidense. Juré defender las leyes de nuestra nación, y eso es exactamente lo que haré.
Todos los estadounidenses estaban con justa razón asqueados y enardecidos por la brutal muerte de George Floyd. Mi administración está plenamente comprometida a que se hará justicia para George y su familia. No habrá muerto en vano. Pero no podemos permitir que los gritos justos y los manifestantes pacíficos sean ahogados por una turba enojada. Las mayores víctimas de los disturbios son los ciudadanos amantes de la paz en nuestras comunidades más pobres, y como su Presidente, lucharé para mantenerlos a salvo. Lucharé para protegerlos. Soy su Presidente de ley y orden, y un aliado de todos los manifestantes pacíficos.
Pero en los últimos días, nuestra nación ha sido agarrada por anarquistas profesionales, turbas violentas, pirómanos, saqueadores, criminales, alborotadores, Antifa y otros. Varios gobiernos estatales y locales han fallado en tomar las medidas necesarias para salvaguardar su residencia. Personas inocentes han sido salvajemente golpeadas, como el joven en Dallas, Texas, a quien dejaron muriendo en la calle, o la mujer en el norte del estado de Nueva York brutalmente atacada por matones peligrosos.
Dueños de pequeñas empresas han visto sus sueños completamente destruidos. Los policías de Nueva York han sido golpeados en la cara con ladrillos. Enfermeras valientes, que han luchado contra el virus, tienen miedo de salir de sus hogares. Una comisaría de policía ha sido invadida. Aquí, en la capital del país, el Monumento a Lincoln y el Memorial de la Segunda Guerra Mundial han sido vandalizados. Una de nuestras iglesias más históricas fue incendiada. Un oficial federal en California, un héroe afroamericano, fue asesinado a tiros.
No se trata de actos de protesta pacífica. Estos son actos de terror interno. La destrucción de vidas inocentes y el derramamiento de sangre inocente es una ofensa a la humanidad y un crimen contra Dios.
Estados Unidos necesita creación, no destrucción; cooperación, no desprecio; seguridad, no anarquía; sanidad, no el odio; justicia, no caos. Esta es nuestra misión, y lo lograremos. Cien por ciento, lo lograremos. Nuestro país siempre gana.
Es por eso que estoy tomando medidas presidenciales inmediatas para detener la violencia y restaurar la seguridad en Estados Unidos. Estoy movilizando todos los recursos federales disponibles —civiles y militares— para detener los disturbios y saqueos, para poner fin a la destrucción y el incendio, y para proteger los derechos de los estadounidenses respetuosos de la ley, incluidos sus derechos de Segunda Enmienda. Por lo tanto, las siguientes medidas están entrando en vigor inmediatamente:
En primer lugar, estamos poniendo fin a los disturbios y la anarquía que se han extendido por todo nuestro país. Lo terminaremos ahora. Hoy, he recomendado encarecidamente a todos los gobernadores que desplieguen la Guardia Nacional en números suficientes que dominemos las calles. Los alcaldes y gobernadores deben establecer una abrumadora presencia policial hasta que la violencia haya sido sofocada.
Si una ciudad o un estado se niegan a tomar las acciones que son necesarias para defender la vida y la propiedad de sus residentes, entonces desplegaré el ejército de los Estados Unidos y resolveré rápidamente el problema por ellos.
También estoy tomando medidas rápidas y decisivas para proteger a nuestra gran capital, Washington, D.C. Lo que pasó anoche en esta ciudad fue una desgracia total. Mientras hablamos, estoy enviando miles y miles de soldados fuertemente armados, personal militar y oficiales de la ley para detener los disturbios, saqueos, vandalismo, asaltos y la destrucción descarada de propiedades.
Estamos advirtiendo a todo el mundo: Nuestro toque de queda de las siete se hará estrictamente cumplir. Aquellos que amenazan la vida inocente y la propiedad serán arrestados, detenidos y procesados en la mayor medida de la ley.
Quiero que los organizadores de este terror estén advertidos de que se enfrentarán a severas penalidades criminales y largas sentencias en la cárcel. Esto incluye a Antifa y a otros que están liderando a instigadores de esta violencia.
Una ley y un orden, y eso es lo que es: una ley. Tenemos una hermosa ley. Y una vez que se restaure y se restaure por completo, les ayudaremos, ayudaremos a su negocio, y le ayudaremos a su familia.
Estados Unidos se basa en el estado de derecho. Es la base de nuestra prosperidad, nuestra libertad y nuestra forma de vida. Pero donde no hay ley, no hay oportunidad. Donde no hay justicia, no hay libertad. Donde no hay seguridad, no hay futuro.
Nunca debemos ceder a la ira o al odio. Si reinan la malicia o la violencia, ninguno de nosotros es libre.
Hoy tomo estas acciones con firme determinación y con un amor verdadero y apasionado por nuestro país. Con mucho, nuestros mejores días están por venir.
Muchas gracias. Y ahora voy a presentar mis respetos a un lugar muy, muy especial. Muchas gracias. “
Después de su discurso a la nación, caminó a la Iglesia Episcopal de St. John’s, que fue profanada por los alborotadores durante el fin de semana.
On Monday June 1st once again, President Trump addressed the nation at the Rose Garden in light of the recent protests which have turned violent in several States, due to the infiltration of agitating groups. Here is his full speech:
“My fellow Americans: My first and highest duty as President is to defend our great country and the American people. I swore an oath to uphold the laws of our nation, and that is exactly what I will do.
All Americans were rightly sickened and revolted by the brutal death of George Floyd. My administration is fully committed that, for George and his family, justice will be served. He will not have died in vain. But we cannot allow the righteous cries and peaceful protesters to be drowned out by an angry mob. The biggest victims of the rioting are peace-loving citizens in our poorest communities, and as their President, I will fight to keep them safe. I will fight to protect you. I am your President of law and order, and an ally of all peaceful protesters.
But in recent days, our nation has been gripped by professional anarchists, violent mobs, arsonists, looters, criminals, rioters, Antifa, and others. A number of state and local governments have failed to take necessary action to safeguard their residence. Innocent people have been savagely beaten, like the young man in Dallas, Texas, who was left dying on the street, or the woman in Upstate New York viciously attacked by dangerous thugs.
Small-business owners have seen their dreams utterly destroyed. New York’s Finest have been hit in the face with bricks. Brave nurses, who have battled the virus, are afraid to leave their homes. A police precinct station has been overrun. Here in the nation’s capital, the Lincoln Memorial and the World War Two Memorial have been vandalized. One of our most historic churches was set ablaze. A federal officer in California, an African American enforcement hero, was shot and killed.
These are not acts of peaceful protest. These are acts of domestic terror. The destruction of innocent life and the spilling of innocent blood is an offense to humanity and a crime against God.
America needs creation, not destruction; cooperation, not contempt; security, not anarchy; healing, not hatred; justice, not chaos. This is our mission, and we will succeed. One hundred percent, we will succeed. Our country always wins.
That is why I am taking immediate presidential action to stop the violence and restore security and safety in America. I am mobilizing all available federal resources — civilian and military — to stop the rioting and looting, to end the destruction and arson, and to protect the rights of law-abiding Americans, including your Second Amendment rights. Therefore, the following measures are going into effect immediately:
First, we are ending the riots and lawlessness that has spread throughout our country. We will end it now. Today, I have strongly recommended to every governor to deploy the National Guard in sufficient numbers that we dominate the streets. Mayors and governors must establish an overwhelming law enforcement presence until the violence has been quelled.
If a city or a state refuses to take the actions that are necessary to defend the life and property of their residents, then I will deploy the United States military and quickly solve the problem for them.
I am also taking swift and decisive action to protect our great capital, Washington, D.C. What happened in this city last night was a total disgrace. As we speak, I am dispatching thousands and thousands of heavily armed soldiers, military personnel, and law enforcement officers to stop the rioting, looting, vandalism, assaults, and the wanton destruction of property.
We are putting everybody on warning: Our seven o’clock curfew will be strictly enforced. Those who threaten innocent life and property will be arrested, detained, and prosecuted to the fullest extent of the law.
I want the organizers of this terror to be on notice that you will face severe criminal penalties and lengthy sentences in jail. This includes Antifa and others who are leading instigators of this violence.
One law and order — and that is what it is: one law. We have one beautiful law. And once that is restored and fully restored, we will help you, we will help your business, and we will help your family.
America is founded upon the rule of law. It is the foundation of our prosperity, our freedom, and our very way of life. But where there is no law, there is no opportunity. Where there is no justice, there is no liberty. Where there is no safety, there is no future.
We must never give in to anger or hatred. If malice or violence reigns, then none of us is free.
I take these actions today with firm resolve and with a true and passionate love for our country. By far, our greatest days lie ahead.
Thank you very much. And now I’m going to pay my respects to a very, very special place. Thank you very much.”
After his address to the nation, he walked to St. John’s Episcopal Church, which was desecrated by rioters over the weekend.