En INDIO, En INDIO, En La avenida Requa El Instituto Gnóstico De AntropoSofía y Psicología Revolucionaria a través de la Meditación Macrocosmica Interior En El Valle De Coachella

Ví una sirena a traves de mi mente extasiada, que me daba las riendas plateadas de un caballo de mar, sediento de olas bravas y de aereas coordenadas, caballo incrustado de perlas y de musgos. Ya después de unos segundos mi mente inspirada galopaba sobre el caballo maritimo, mi ser ya cruzaba el infinito, cuando de pronto yo me preguntaba ¿porque no habrá llegado el maestro? me ha fallado. despues arribé hasta el umbral del sol y bajo la sombra de uno de sus rayos, el sol me dijo que su sombra es la fé

y me otorgó un trozo de carbon de su hoguera, cuando el carbón lo tenía en mis manos era diamante y cuando en mi corazón era de oro y sobre mi cabeza convirtiose en pensamiento áureo, pensamiento que podría transportarme hasta la frontera del infinito pero salió terca al paso la pregunta reprochante; ¿porqué no habría llegado el maestro? ¿se le habrá olvidado? entonces no es un maestro de conciencia despierta. Maestro, donde, ¿donde está el rastro de tus huellas? indagué en el fondo de la desesperación, entre las grutas de la insolencia. y el eco me respondió; con su voz de piedras afiladas; _mal alumno diosete una estrella celeste, se te dió un oceánico caballo diamantino, diosete un rayo ígneo, se te dió un jeroglifico verdadero… y vociferaste que yo no había llegado! Gritaste que te había fallado.

En la estrella habeis de recordar que el universo todo se concentra en cada átomo, así como en el mas opaco de los planetas, como en la mas iluminada de tus células. En el caballo debeis de saber que tu tenacidad es un corcel con el que podreis conquistar el oceáno de lo imposible.

En el rayo has de recordar que tu brío es la espada que todo lo vence. En el jeroglifico está el misterio que en cada segundo de tu presente habras de decifrar con pacencia y cordura. Hay adeptos que al maestro lo ven hasta en lo invisible, hay alumnos que al maestro lo escuchan hasta en el silencio, hay discipulos que al maestro lo sienten hasta en la ausencia. Hay quienes se allegan hasta él abriéndo los portones de lo inasible.

Sin embargo hay necios que aún viendo desdeñan la autentica y pura ciencia. Hay quienes en un dia aprehenden un siglo de enseñanza y mueven la montaña con la fé del tamaño de un grano de templanza. Empero tambien hay quienes en un siglo no aprenden nada, y no pueden mover una arenilla de la montaña ni con una tonelada de discursos, oraciones huecas y penitencias bastardas. Pero aún os diré que esos necios aún mirando no ven, que aún oyendo no escuchan, que aún sintiendo se desvanecen en un vacío de abrumante bruma.

Yo estoy en todas partes de universo ¿me escuchas?… y me arrodillé a la luz del anochecer avergonzado, puse mi frente en el cielo cuando mi ceño tocó la tierra, bajé mi corazón sobervio a la altura de un gusano y mi corazón abarco el hiperespacio, ya entonces el polvo de flores marchitas florecían en mis manos, la arena del desierto comprendí que era polvo cósmico de mundos que un dia fueron ciertos. Y el silencio era la voz perenne y eterna del divino maestro. _”Solamente cierra las puertas y entra a tu cuarto y ahí está tu padre que te escucha”

– y cerré los ojos y se abrió instantaneamente todo un código de buenaventurada enseñanza”

Y el maestro que pensé que no había llegado había estado preparandome la lección desde antes que yo despertara, sí, reprobé, cuanto lo lamento, pero desde ahora sé que por siempre el maestro observa dede mi adentro, y por siempre y en cada segundo estaré alerta…

Y el pequeño profeta Samuel se quedó dormido pero con la conciencia despierta, cerró la puerta de sus ojos fisicos pero el ojo de dagma de su entrecejo etéreo habría los cuatro portones de la cuarta dimension, y escuchaba al maestro, en las plantas, en las piedras en el rio, en la montaña, en las espinas, entre el viento deslizandose entre el trigo, y la voz dulce e imponente exclamaba _ “ escuchad porque aquí hay sabiduría!

Agradecemos con la mano en el corazón a la “LA PRENSA HISPANA” por el determinante impulso que nos está brindando, al publicarnos en su bastante profesional y original medio de comunicación, dirigido y elevado a las alturas en las que hoy se encuentra, por la muy tenaz y visionaria dama; Ana Vasquez.

“LA PRENSA HISPANA” nos está otorgando valiosísima ayuda sin interés alguno, Porque ésta empresa sabe que tratamos de ayudar a nuestra sociedad, sin fines de lucro. Por ello Ana Vasquez nos apoya y de ésta manera ella está colaborando con nuestra comunidad.

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Segunda Parte de Dos.

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