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David Adams, prominente neurobiólogo Norteamericano, ex funcionario y pacificador de la ONU visitará México por Comnapaz

Ante crisis de gobernanza institucional y calidad de ciudadanía; Comnapaz trabaja para crear comunidades en Paz


Al evidenciar que no existen propuestas detrás del reclamo popular de las legítimas demandas de Ayotzinapa, plantea una exigencia ciudadana que el Estado Mexicano, no está facultado para resolver por los cauces institucionales, cuando los ciudadanos se sienten desconfiados de que el Gobierno incorpore y procese sus reclamos de justicia; siendo el estado incapaz de crear mecanismos de intermediación y mediación para traducir las decisiones sociales en políticas públicas.

Los jóvenes se cuestionan, ¿para que participo?, si no cambia nada, si no voy a influir. La crisis de gobernanza, se ubica en la ausencia de rendición de cuentas, carente de mecanismos del sector público hacia la sociedad, ni de la sociedad hacia el sector público. Ante la ausencia de controles, el poder corrompe, pero el poder absoluto, corrompe absolutamente.

México se convulsiona, al carecer de la construcción de una agenda de proyectos dirigidos a dar seguimiento a las exigencias sociales y de una ley que la respalde. Naciones Unidas aconseja que sean los mecanismos de rendición de cuentas sean públicos y privados.

Esta crisis es una oportunidad para México, de cambiar el rostro de la fisonomía de la violencia en México. Los mexicanos, son solidarios en su mayoría, se unen ante emergencias puntuales, se movilizan ante injusticias, pero por ningún motivo o justificación; la violencia puede ser un acto de solidaridad dentro de los cauces del estado de derecho. La sociedad civil, esta inoperante ante la ausencia de auténticos mecanismos de participación incluyentes. No hay presupuestos participativos. Esta falta de transparencia, genera opacidad y desconfianza, criterio opuesto a la cultura de paz.

En contraste con las movilizaciones por causas comunes ante hechos de emergencia o de indignación popular, como es el caso de la demanda a favor de aclarar los hechos de los normalistas de Ayotzinapa, el 93. 3% de los mexicanos nunca ha participado en una organizacipon de voluntariado. Solo el 2% de la población lo hace.

La calidad de la ciudadanía en México, es de las más bajas del planeta, respecto a la intervención de los ciudadanos en la agenda pública. La respuesta ante la apatía, puede encontrarse en la falta de inclusión del Gobierno.

El hecho cierto, es que México se convulsiona y sin ciudadanos no podemos avanzar. ¿Cuáles son los factores que inhiben la participación?. Podría acuñarse que es la falta de sensibilidad del gobierno, lo que parcialmente sería una explicación válida; toda vez que ante el mosaico y diversidad cultural existente en México, las decisiones que gravitan en la esfera federal, no necesariamente corresponden a las exigencias locales. Es un problema de descentralización, con políticas públicas generales, ajenas a resolver problemas específicos inmediatos.

Para incentivar la participación ciudadana, se requiere de: 1) información veraz y oportuna, 2) fortalecer los mecanismos de integración social; 3) presupuestos participativos y 4) formación de ciudadanía. La participación es el criterio para medir la calidad de ciudadanía que un país tiene.

¿Qué hacer? Fortalecer los mecanismos de vinculación con la sociedad; al dotar a los municipios de istrumentos legales para que conjuntamente con consejos ciudadanos, definan su mecanismo de integración y de transparencia. La solidaridad para los normalistas es necesaria, como mecanismo de movilización y cohesión social. Pero detrás debe haber un objetivo, meta compartida, proyecto en común, más allá de una emergencia y de un acto de empatía, porque el dolor hermana, hay que ser constructores de paz.

La Paz, es una demanda mundial, un derecho universal, expresado en la Carta que dio origen a Naciones Unidas: “Nosotros los Pueblos”. Si la guerra y la violencia son una creación, una construcción cerebral y cultural, el hombre puede inventar y construir la paz de manera racional e intencional. La Cultura de Paz al enunciarla como conducta ciudadana, otorga a la sociedad civil la capacidad de movilizarse, de implicarse, de comprometerse.

David Adams, destacado neurobiólogo norteamericano, ex funcionario de Naciones Unidas ha sido un movilizador de conciencias en favor de la igual dignidad de todos los seres humanos, de la justicia, de la libertad y de la responsabilidad desempeñó una importantísima función en la preparación del “Decenio Internacional de una Cultura de Paz y No Violencia para los Niños del Mundo”, aprobado por la Asamblea de la ONU en 1998; del Manifiesto sobre una Cultura de Paz, uno de los documentos que ha recibido mayor número de adhesiones a escala mundial; y, por último, en el mes de septiembre de 1999, fue promotor de la Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que permitía iniciar el nuevo siglo y milenio con la gran esperanza de que, por fin, se diera término a la historia ensangrentada de la gobernación en la fuerza, y se transitara a una nueva era de entendimiento, de solidaridad, de fraternidad, como se establece en el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, para que todos los seres humanos y no sólo unos cuantos pudieran desarrollar con plenitud las facultades desmesuradas, creadoras, que distinguen a la humanidad.

Adams, advierte que el problema del estado es de importancia central, para todos los que trabajan por la paz mundial. La mayoría de las iniciativas de paz están dirigidas a cambiar las políticas de los estados-nación y de las Naciones Unidas, con la creencia de que tal cambio es la “palanca” con la cual será posible una transición histórica de la cultura de guerra a una cultura de paz. Sin embargo, si el estado, por su propia naturaleza, no puede hacer la paz, por lo que debe haber un cambio radical en la estrategia y las tácticas de todos los que trabajan por la paz.

La respuesta se encuentra en la persona; porque si la guerra nace en la mente de los hombres; es en la mente de los hombres donde deben erigir los baluartes de la Paz.

David Adams, quién impartirá coloquio inaugural en el Congreso Estatal “Construyendo comunidades en Paz” foro organizado por La Procuraduría General de Justicia del Estado de Querétaro.

Sin duda la Paz a través de la justicia representa un hito para el Estado Mexicano; Querétaro se convierte en vanguardia.

El foro planteará que las leyes justas dependen, a su vez, de una democracia que sea participativa.El evento tendrá verificativo los días 4 y 5 de diciembre en el Teatro Metropolitano del Querétaro Centro de Congresos; mismo que dio a conocer en rueda de prensa por el Subprocurador de Prevención del Delito, Atención a Víctimas y Derechos Humanos, Godofredo Alderete Velasco, teniendo como corolario la Galería Libertad, representantes de las instituciones involucradas en la organización del Congreso; siendo la Comisión Nacional para una Cultura de Paz y NoViolencia, (Comnapaz) auspiciadora con magnas conferencias, entre las que destaca, la ponencia inaugural de David Adams, y el Panel del Presidente Nacional Hiram Valdez, Norman Bardavid (Consejero Nacional), Jesús Guevara (Presidente Estatal y Consejero).

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