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Aprender a Combatir

Yo no gane, el otro perdió.
Me dijo hace cuarenta y cinco años Oscar “Ringo” Bonavena, en un almuerzo de Navidad que organizo mi padre en su comercio. Yo tenía 15 años y Ringo 24, y ya era Campeón Argentino de Box, dos años más tarde combatió con el gran boxeador americano Joe Frazier, por la corona de los pesos pesados de la World Boxing Association, y el 7 de diciembre de 1970 enfrentó al mítico Muhammad Ali, (Cassius Clay, Jr.) en el imponente Madison Square Garden. Recuerdo que Ringo logro poner de rodillas a Ali, aunque perdió en el último round. Su rival más fuerte en argentina era Gregorio “Goyo” Peralta, y cuando lo vi, habían combatido una semana antes.
-Mira, cuando termino el round me quería ir a mi casa, estaba cansado, me dolía todo el cuerpo, Goyo me pego todo el tiempo, yo también a él, los dos estábamos molidos, cuando sonó la campana del siguiente round no me iba a parar, quería abandonar, hasta que levante la cabeza y vi que Goyo le decía NO a su sparring, y luego los dos me miraron a mí, eso actuó como un resorte que me levantó de golpe, saque pecho como si no me doliera nada y camine derechito, rezando para que no se parara, y así fue. Le gane porque me pare primero, si no me levantaba yo… se paraba él y ganaba.

Levantarse y sacar pecho
Oscar “Ringo” Bonavena me enseñó que en la vida nada está perdido, que siempre hay que “levantarse, sacar pecho y caminar derechito, como si no doliera nada”, que los fracasos y las heridas son parte del ayer, y que los quebrantados se convierten en maestros de restauración. Así como el boxeador se entrena día a día para resistir los golpes, y con sus puños vencer al contrincante, nosotros debemos entrenar para vencer a los golpes de la vida. Recordemos que “Quienes crearon el dolor de ayer no controlan el placer del mañana”.

Lecciones de box:
1- Estar en forma: El boxeador sabe que tiene que estar en forma, hacer gimnasia, comer sano y prepararse para la pelea, y cuando mira el espejo debe ver una imagen positiva, porque no lograra ganar si no está conforme con lo que ve en el espejo, por eso es muy importante desarrollar una buena imagen de sí mismo, porque sabe que cualquier nivel de éxito no es sostenible sin una autoimagen muy positiva.
2- Desear ganar: El boxeador sube al ring con un solo objetivo, pelear y ganar, debe estar motivado con una visión clara, porque lo que conciba e imagine la mente lo lograra, debe tener la visión de ganar, el deseo de ganar, debe estar alerta con las acciones de su contrincante, no dejarlo crecer, controlar su evolución y buscar los puntos débiles, sabiendo que los sueños se hacen realidad, entonces si sueña que gana, lo lograra.
3- Preparar la defensa: El boxeador debe buscar que no le peguen, debe lograr recibir la menor cantidad de golpes posibles, pero sabe que algún golpe vendrá, y para que el daño sea menor, debe armar una estrategia de protección, como levantar los brazos y ponerlos por delante, es decir, se prepara a recibir el golpe y no ser sorprendido. Sabe que en la práctica es bueno estar preparado para las eventualidades, esto hará que los golpes no lleguen a dar fuerte, de esta forma podrá detenerlos a tiempo.
4- Preparar el ataque: El boxeador debe preparar un ataque rápido, contundente y exitoso. Para ello debe tomar decisiones rápidas, casi instintivas, y actuar en consecuencia, no puede cambiar de idea o estrategia a cada momento. Los boxeadores lentos para tomar decisiones que cambian de opinión con frecuencia, terminan golpeados por las circunstancias, mayormente sobre la lona al borde del nocáut. Debe estar centrado y orientado al objetivo, que es ganar la pelea, pero para esto hay que tener éxito en todos los ámbitos de la lucha, debe tener la capacidad de establecer y alcanzar metas, mirando siempre hacia adelante.
5- Asumir la responsabilidad: El boxeador debe aceptar la responsabilidad de todos los triunfos y fracasos, de todos los resultados los buenos y malos. Sabe que el éxito no es amigo de la culpa, y comprende el papel de la responsabilidad, donde cada acto tiene sus consecuencias, no debe sentir culpa, sino responsabilidad por las cosas, porque en el campo de batalla, que es el ring, está completamente solo.
6- Organizar el tiempo: El boxeador sabe que el combate es a diez o quince round, y debe tener la capacidad de organizar y administrar su propio tiempo, para que su cuerpo y su mente no se cansen de más, y lleguen bien hasta el último round. Debe saber cuáles son sus prioridades y no perder tiempo en temas secundarios, que lo alejan del éxito. Debe establecer objetivos y medir el progreso a cada instante. Un combate descuidado y desorganizado se refleja en los resultados, en cambio una buena organización de la pelea, con detallada gestión del tiempo, le hará acercarse a la corona de campeón.
7- El Contrincante: El boxeador sabe la diferencia entre enemigo y contrincante, tener un enemigo es tener a alguien a quien odiar, aborrecer, desearle el mal, y esto es dañino para uno mismo, más que para el otro, el odio corroe los sentimientos de quien odia y no hace mella en el odiado, por eso descarta la idea de enemigos, en cambio el contrincante es alguien que, circunstancialmente, se encuentra en la esquina contraria del cuadrilátero, pero que al terminar el combate puede ser su amigo, un contrincante es alguien con las mismas ideas, los mismos objetivos, pero con metodología diferente, nada más.
Oscar “Ringo” Bonavena, me enseñó algo más, cuando decía: “Abajo del ring todos te abrazan, te adulan, te dan consejos, y si tenés dinero son todos amigos tuyos, pero cuando subís al ring te sacan hasta el banquito (taburete), y tenés que arreglártelas solo frente al contrincante”
Cualquier parecido con la vida real, NO es pura coincidencia…

Extracto del libro “El Armero”
de Cesar Leo Marcus (2012)

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