Acompañan protestas recorrido de la antorcha en Camberra

Las protestas contra la ocupación china del Tíbet recibieron a la antorcha olímpica en Camberra y la acompañaron durante toda la jornada sin que se produjeran altercados graves, aunque la policía detuvo a un grupo de personas que intentaba colgar una pancarta protibetana en un puente de Sídney.

La última de las manifestaciones contra las autoridades chinas la protagonizaron varias decenas de tibetanos y de defensores de la independencia del Tíbet ante la embajada de China en la capital australiana.

Durante la noche, se celebró una vigilia que contó con 16 tibetanos residentes en Sídney que realizaron una caminata desde la localidad de Bungendore, a 70 kilómetros de Camberra.

Acompañados de varias pancartas y banderas tibetanas, y ante la vigilancia de dos grupos de agentes de la Policía Federal Australiana, los participantes en la vigilia oraron en silencio, sentados en el suelo con las piernas cruzadas bajo la luz de las velas.

Los partidarios de boicotear los Juegos Olímpicos de Beijing, que se celebrarán este verano, preparan movilizaciones más multitudinarias mañana, cuando se celebre el relevo de la antorcha.

Se prevé también que un autobús lleno de gente desnuda intente acercarse al máximo a la llama olímpica, una acción que responde al intento de una emisora de radio, Nova 969, de crear controversia.

Los organizadores de este peculiar evento dicen que buscan entretener a todos los que vayan a ver la llama olímpica y no pueden acercarse por las fuertes medidas de seguridad establecidas durante todo el recorrido.

La antorcha recorrerá 16 kilómetros en Camberra protegida por una gran barrera de acero y por entre 700 y 1.000 agentes de la Policía.

El nadador olímpico Ian Thorpe, encargado de correr el último tramo del relevo mañana y de encender el pebetero en la ceremonia ante el lago Burley Griffin, pidió hoy en conferencia de prensa que quien quiera protestar lo haga de forma pacífica.

La presencia de la llama olímpica en el país no ha apagado la controversia entorno al evento y el enorme gasto que ha supuesto para el erario público, después de que el Gobierno tuviera que duplicar el presupuesto calculado para seguridad inicialmente, hasta casi dos millones de dólares.

Una portavoz del ministerio de Exteriores chino, Jiang Yu, manifestó a través de la radio nacional ABC que no esperan demasiados problemas en Australia, dado el amor de los australianos hacia el espíritu de los Juegos Olímpicos.

Yu añadió que los que se manifiestan lo hacen porque no entienden la situación real en el Tibet.

La antorcha olímpica llegó a Camberra en avión procedente de Yakarta.

Share